Procesan al ex juez Reynoso por el robo de droga en su juzgado

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El juez Julio Bavio del Juzgado Federal 1, procesó al ex juez federal de Orán Raúl Reynoso, y también a dos empleados de su confianza y a un gendarme, piezas claves en las maniobras para sustraer cantidades de cocaína secuestrada que llegaban al depósito del juzgado.

El procesamiento, según lo trascendido, se dictó el 8 de octubre pasado y alcanzó a Reynoso, quien desde marzo pasado cumple una pena de 13 años de prisión por los delitos de concusión y prevaricato por hechos vinculados al narcotráfico; como así también a dos ex empleados del juzgado federal de Orán.

Se trata de César Julio Aparicio y Néstor Acosta, quienes tenían distintas funciones relacionadas al manejo de la droga secuestrada, tanto en el depósito como el traslado de la misma. El cuarto procesado fue el gendarme Gerardo Elio Garrido, mientras que Romina Carola Reynoso Sosa, también empleada judicial, resultó favorecida con falta de mérito.

Con esta causa Reynoso suma ya su segundo procesamiento penal por hechos vinculados al narcotráfico. En este caso, fue por el delito de peculado, por el cual el Código Penal establece una escala penal de 2 a 10 años de cárcel para el “funcionario público que sustrajere caudales o efectos cuya administración, percepción o custodia le haya sido confiada por razón de su cargo”.

Reynoso, en caso de quedar firme este procesamiento, volverá a los tribunales para enfrentar un nuevo juicio. En el primero, desarrollado entre el 2 de septiembre de 2017 y el 25 de marzo pasado, el Tribunal Oral Federal, conformado por los jueces, Federico Díaz, Carlos Jiménez Montilla y Gabriel Casas, lo condenó a 13 años de prisión.

En ese segundo procesamiento, el juez Bavio dispuso también un embargo sobre los bienes del ex magistrado por la suma de un millón y medio de pesos, mientras que para los otros tres procesados, la medida se aplicó por un monto de 800 mil pesos por cada uno.

Investigación de la segunda causa

Esta segunda causa abierta contra Reynoso, Acosta, Aparicio y Garrido se inició a partir de la denuncia de un ex empleado de la Dirección Nacional de Migraciones, quien relató distintos hechos irregulares en cuanto al robo de la droga del depósito de secuestro, los que conocía desde el año 2007.

El testigo contó a raíz de su tarea tuvo problemas con un gendarme, razón por la cual le abrieron una causa por resistencia a la autoridad en el juzgado federal de Orán, en ese entonces a cargo de Reynoso. Agregó que con el tiempo logró un fallo de falta de mérito a su favor.

Ya sin trabajo, contó que comenzó a pasar mercadería por la frontera, circunstancias en que se enteró de maniobras ilegales en las que estaba implicada personal de Gendarmería Nacional, lo que comentó a sus amigos.

El rumor se extendió y llegó a oídos de los gendarmes implicados, quienes en el año 2012 lo detuvieron y lo sometieron a torturas.

Entre otras revelaciones, brindadas dos años después, el testigo se presentó en la delegación de la Policía Federal de Orán, ocasión en que dio detalles sobre maniobras que un abogado, familiar de Reynoso, realizaba para sustraer droga del depósito de secuestro del juzgado, lo que sucedía con la anuencia del magistrado de ese entonces.

En su relato, el testigo mencionó a Aparicio, al juez Reynoso y a su cuñado, Arsenio Gaona, entre otros. La droga, una vez extraida ilegalmente del depósito de secuestro del juzgado, según adujo, era entregada a un “bagayero”, quien se encargaba de comercializarla en la frontera.

A partir de esta denuncia, los fiscales federales, Eduardo Villalba, Carlos Amad y el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad, Diego Iglesias, se impulsó el requerimiento de instrucción, como así también se solicitó las indagatorias de los implicados y otras medidas probatorias en torno a las maniobras ilegales.

En ese marco, y tras cumplir con las diligencias solicitadas, Bavio indicó que detectaron irregularidades graves, entre ellas el faltante de droga guarda en los depósitos del juzgado federal de Orán. Incluso se sumó un informe realizado por el Cuerpo de Auditores de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, los que también detectaron idénticas irregularidades.

En su reciente procesamiento, el juez Bavio afirmó que existen “suficientes elementos de convicción para tener por acreditado que en el depósito del Juzgado Federal de Orán existieron faltantes de droga secuestrada”, como así también indicó “quedó demostrada también la consecuente responsabilidad de las personas encargadas de su custodia: Raúl Juan Reynoso, en su carácter de juez y autoridad máxima del tribunal y Néstor Conrado Acosta, César Julio Aparicio y Gerardo Elio Garrido, como encargados de la apertura del depósito”.

“Cabe concluir que los funcionarios públicos a quienes había sido confiada la custodia de los objetos resguardados en el depósito del Juzgado Federal de Orán (Acosta, Garrido y Aparicio, personas de extrema confianza del Juez y los únicos que poseían el manejo relacionado con el ingreso/egreso de estupefacientes), son responsables por haber sustraído la droga de la esfera de custodia del Poder Judicial”, afirmó el juez.

Fuente: Nuevo Diario

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